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Conozca su piel y disfrute del sol

Si su piel es blanca o rosada, debe tener mucho cuidado pues este tipo de cutis tiende a quemarse y arrugarse con facilidad y es muy difícil de broncear adecuadamente. Al salir de vacaciones no olvide llevar elementos con alto contenido de protección solar.

Si su piel es oscura, morena o de tono oliva, puede estar tranquila pues estas pieles son las que adquieren los bronceados más envidiables, y no corren mayores riesgos de quemarse si se toman las medidas necesarias.

Para las pieles grasosas o con predisposición al acné, lo más recomendable es utilizar productos sin aceites. Los productos que contienen humectantes, por su parte, son ideales para las pieles secas.

De todas maneras, sea cual sea su tipo de piel, no olvide abstenerse de recibir el sol entre las 10 de la mañana y las 3 de la tarde, por ser el periodo en que los rayos son más fuertes, y por consiguiente más perjudiciales.

Cada vez que regrese de vacaciones aplíquese un tratamiento exfoliador con el fin de eliminar la capa escamosa y blancuzca que queda luego de exponerse repetidamente al sol. De esta manera conseguirá un color más brillante y atractivo. Pero nunca lo haga si su piel esta quemada, pues puede irritarla más. Es mejor esperar.