5

Las grasas, un enemigo silencioso

Las personas que se mantienen 10% por debajo de su peso normal consiguen vivir más años gozando de buena salud. De ahí la importancia de seguir un régimen bajo en grasas (para prevenir la arterioesclerosis), hacer ejercicio, descansar lo suficiente y evitar adicciones modernas como el cigarrillo, las drogas y el alcohol.

Las grasas saturadas se han convertido en el enemigo número uno de la salud; no solo están presentes en los productos animales, sino también en algunos vegetales como el cacao y el coco.

De igual manera, se pueden encontrar en ciertos trozos de carne de res, de carnero, de cerdo, de ternera, en las carnes en conserva, en el pellejo de las aves en la manteca, la mantequilla, la crema de leche, los helados, las salsas hechas a base de crema, los quesos de leche entera, los aceites de coco y palma y la manteca vegetal hidrogenada.

Obviamente que en ninguna dieta puede faltar un cierto porcentaje de grasa: su ausencia provocaría una deficiencia de elementos nutritivos importantes como la vitamina E, el hierro y el calcio. La clave está en no extralimitarse.

Si usted es consciente de que está consumiendo muchas grasas y quiere dejar de hacerlo, sustitúyalas con frutas y vegetales.